En momentos de estrés intenso, como los que vivimos tras eventos traumáticos como la reciente DANA que afectó a Valencia, es común que nuestra salud digestiva e intestinal se resienta. Este tipo de situaciones impactan no solo nuestra estabilidad emocional, sino también el equilibrio de nuestro organismo, especialmente en el sistema digestivo.
La conexión entre el cerebro y el intestino
El intestino es conocido como nuestro «segundo cerebro» debido a su estrecha conexión con el sistema nervioso central a través del eje intestino-cerebro. Este sistema de comunicación bidireccional se ve alterado cuando experimentamos estrés. Las emociones negativas pueden desencadenar:
Cambios en la motilidad intestinal, causando diarrea, estreñimiento o hinchazón abdominal.
Alteraciones en la microbiota intestinal, debilitando nuestras defensas y favoreciendo problemas como el síndrome del intestino irritable (SII).
Inflamación del tracto gastrointestinal, relacionada con molestias crónicas y dificultad para absorber nutrientes.
Impacto del estrés en el sistema digestivo
Cuando vivimos una situación de emergencia o sentimos una gran tensión emocional, el cuerpo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina. Estas sustancias, aunque útiles en situaciones puntuales, pueden tener efectos adversos si se mantienen elevadas durante mucho tiempo. Entre los efectos más comunes destacan:
Acidez y reflujo: El aumento de ácido en el estómago puede provocar ardor e incomodidad.
Malestar intestinal: La acumulación de gases y los cólicos son frecuentes.
Alteración del apetito: Algunas personas pierden el hambre, mientras que otras comen de forma compulsiva, lo que puede agravar los síntomas.
El estómago, el segundo cerebro
Consejos para cuidar tu sistema digestivo en momentos de estrés
Mantén una dieta equilibrada: Opta por alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras y cereales integrales. Evita los ultraprocesados y el exceso de azúcares, que pueden desequilibrar la microbiota intestinal.
Hidrátate correctamente: El agua es esencial para la salud intestinal.
Prueba suplementos naturales: Productos como los probóticos pueden ayudarte a restaurar la microbiota intestinal. Consúltanos para elegir el más adecuado.
Controla el estrés: Practica algún deporte, en especial aquellos que usen técnicas de relajación como la respiración profunda, pilates, yoga… Aunque en general cualquier deporte te ayudará. La actividad deportiva favorece el equilibrio del eje intestino-cerebro.
Busca apoyo emocional: Hablar de tus emociones con personas cercanas o un profesional puede aliviar el estrés acumulado y mejorar tu bienestar general. Hemos pasado por mucho y con tanto esfuerzo por recuperar el día a día, nuestro bienestar psicológico se ha resentido.
Nuestro compromiso contigo
En Farmacia Gil Llácer sabemos que la salud digestiva es clave para afrontar momentos difíciles. Si necesitas asesoramiento personalizado, estamos aquí para ti. Podemos ayudarte a encontrar soluciones adaptadas a tus necesidades para recuperar tu equilibrio intestinal y mejorar tu calidad de vida.
Recuerda que cuidar de tu salud física y emocional es fundamental para superar cualquier adversidad. No estás sol@ en este proceso; juntos podemos avanzar hacia un bienestar completo.